De 1976 a 1982
Durante esta primera etapa, sigue y persigue una línea de actuación exclusivamente reivindicativa. Se protagonizan posturas radicales e inflexibles. La denuncia y la protesta sirven de reflexión y análisis objetivo de las alternativas que precisan las personas con discapacidad física.
A lo largo de ese período no se solicitó ningún tipo de subvención a Instituciones Públicas, por querer ser totalmente independiente. Se subsistía con la venta callejera de la revista “Zangalleta”, bonos de solidaridad, un bar durante las fiestas del Pilar y las cuotas de unos 50 socios y socias que formaban parte de la Asociación por aquel entonces.
De 1982 a 2006
Tras un periodo de crisis, en 1982 se llevó a cabo una profunda actualización, sacrificando la utopía en aras de la efectividad y la consecución de objetivos. Se aprovecharon los conocimientos y la experiencia adquiridos en materia de discapacidad durante la etapa anterior.
Manteniendo el fin social, se modificaron los medios para ser más operativos y poder obtener unos mejores resultados que llevaran a la plena integración de los aragoneses y las aragonesas con discapacidad.
En 1984 se solicitan las primeras subvenciones a organismos oficiales y se ponen en marcha una serie de servicios de atención y apoyo a personas con discapacidad física, encaminados a cubrir las graves carencias del colectivo.
De este modo, se consiguió encontrar un sistema de intervención social eficaz para mejorar la calidad de vida del colectivo. El aumento de la demanda de los servicios provoca la creación paulatina de la red de centros y servicios de Disminuidos Físicos de Aragón, especializados en los diferentes aspectos de la discapacidad.
En esta época se consolida la labor social desarrollada por la entidad y también se logran importantes reconocimientos locales, autonómicos y nacionales. Entre estos últimos destacan los premios Reina Sofía de Rehabilitación e Integración y la Cruz de Plata a la Solidaridad Social, ambos recibidos de manos de S.M. la Reina Sofía.
Desde 2007
Tras 30 años de trayectoria y con una importante implantación de su Red de Centros en Aragón y también, fuera de la región. Disminuidos Físicos de Aragón pasa a convertirse en Fundación, con la cesión global de todos sus activos. Este hecho, coincide en el tiempo con la concesión de un alto reconocimiento del Estado, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, concedida por el Consejo de Ministros (1/12/06) a propuesta de su titular, el ministro Jesús Caldera y con el respaldo de la principales autoridades y personalidades de la región aragonesa.