6 Octubre, 2026

Fundación Dfa reclama una sanidad que se adapte a las personas con discapacidad y no al revés

Encuentro Salud Ciclo Fundación Dfa

«La persona no es la que tiene que adaptarse al sistema, es el sistema el que debe adaptarse a la persona». Con esta idea ha resumido hoy Pilar Moreno, directora del Área Social de Fundación Dfa, uno de los principales retos que afronta la sanidad para garantizar una atención realmente inclusiva a las personas con discapacidad.   

Fundación Dfa ha dedicado este martes a la salud un nuevo encuentro del ciclo ‘Dfa, 50 años hacia la inclusión’, celebrado en el Espacio Ibercaja Xplora de Zaragoza. La jornada ha reunido a Cristina Sarasa Bellostas, directora general de Cuidados y Humanización del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón; Alfredo Pérez Lambán, delegado provincial de ASISA en Zaragoza y vicepresidente del Colegio Oficial de Médicos de Zaragoza; Javier Arredondo, presidente del Foro Aragonés de Pacientes; y Pilar Moreno, directora del área de Fundación Dfa y vicepresidenta de Amanixer. El debate ha estado moderado por la periodista Ana Esteban.

Accesibilidad física, adaptación de pruebas diagnósticas, prevención, humanización, atención en el medio rural, nuevas tecnologías o participación de los pacientes han formado parte de un debate que ha evidenciado los avances conseguidos, pero también las barreras que continúan condicionando el acceso a la salud de las personas con discapacidad.

La atención a las mujeres, uno de los principales retos pendientes

La situación de las mujeres con discapacidad ha ocupado una parte destacada del encuentro. Moreno ha advertido de las dificultades que todavía existen en ámbitos como la atención ginecológica (sólo hay una consulta adaptada en Aragón), la adaptación de las pruebas diagnósticas y la formación de los profesionales. «En el ámbito de la mujer nos queda muchísimo», ha señalado, poniendo como ejemplo la limitada disponibilidad de consultas ginecológicas accesibles y reclamando que los nuevos equipamientos sanitarios incorporen la accesibilidad desde su diseño.  

La directora de Centros Sociales de Dfa ha incidido, además, en la infantilización de las personas con discapacidad y, especialmente, de las mujeres. Una situación que se produce, ha explicado, cuando el profesional sanitario se dirige al familiar, cuidador o acompañante en lugar de hablar directamente con la propia paciente sobre su diagnóstico o las pruebas que debe realizarse. «La persona con discapacidad tiene autonomía y, si tiene capacidad de decisión, tiene que ejercer esa capacidad», ha defendido.  

Moreno ha reclamado asimismo formación específica para profesionales sanitarios y cuidadores, para garantizar un trato adecuado, y ha recordado que la accesibilidad sigue presentando carencias incluso en instalaciones recientes. Consultas demasiado pequeñas para determinadas sillas eléctricas, puertas, camillas o elementos situados a alturas inadecuadas son algunos de los ejemplos planteados durante la jornada.  

Que el código postal no determine la atención

Desde el Gobierno de Aragón, Cristina Sarasa ha defendido una concepción de la humanización que abarque todo el proceso asistencial y ha destacado la importancia de escuchar a pacientes y asociaciones para detectar necesidades que pueden pasar inadvertidas en la planificación sanitaria.

La directora general de Cuidados y Humanización ha reconocido que todavía existen aspectos por mejorar, incluso en hospitales de nueva construcción, y ha defendido que las mejoras lleguen a todo el territorio para evitar que «la distancia ni el código postal» condicionen la atención sanitaria. Sarasa ha destacado las reuniones periódicas que su dirección mantiene con asociaciones y la importancia de los Consejos de Salud para conocer directamente las dificultades de los pacientes y buscar soluciones.

Los pacientes reclaman participar en las decisiones

Por su parte, Javier Arredondo, presidente del Foro Aragonés de Pacientes, ha reclamado que las personas usuarias de la sanidad y las asociaciones participen desde el principio en el diseño de servicios y recursos. «Somos los últimos a los que se nos consulta», ha lamentado Arredondo, quien ha recordado que hablar de discapacidad exige contemplar realidades muy diferentes, desde la discapacidad física hasta la orgánica, sensorial o la relacionada con la salud mental.

Entre las medidas necesarias ha apuntado una señalización más comprensible mediante pictogramas, entornos sanitarios más amables y evitar que la creciente digitalización deje atrás a personas que tienen mayores dificultades para desenvolverse con estas herramientas.   

Más allá de cumplir los mínimos

El doctor Alfredo Pérez Lambán ha defendido, desde su experiencia en la sanidad pública y privada, que la inclusión debe abordarse de forma transversal y que el sistema sanitario no puede limitarse a cumplir los mínimos establecidos por la legislación. Pérez Lambán ha destacado asimismo las oportunidades que abre la tecnología para transformar la asistencia de personas con discapacidad y pacientes crónicos y ha señalado la evolución desde una medicina tradicionalmente paternalista hacia una mayor autonomía del paciente.