29 Junio, 2026
El Centro Ocupacional se sube al escenario
El sonido de timbales, armónicas, paderetas, xilófonos, marimbas y cajones llenó el pasado viernes el CaixaForum de Zaragoza, donde las personas usuarias del Centro Ocupacional de Fundación Dfa protagonizaron un concierto muy especial. La cita en el CaixaForum puso el broche final a dos semanas de ensayos en las que la música se convirtió en una herramienta para estimular capacidades, favorecer la relajación y disfrutar de una experiencia diferente. Familiares y amigos acompañaron la actuación, que terminó con el público entregado al ritmo de la percusión.
Detrás de esta iniciativa se encuentra la metodología de Musikare, proyecto impulsado por Marta Temprado. Entre otros colectivos, emplea la musicoterapia con personas mayores con Alzheimer o demencia, pacientes con daño cerebral, personas con autismo o con discapacidades físicas, psicológicas y sensoriales. Su enfoque también se aplica en personas con trastornos graves de salud mental para reducir síntomas asociados al trastorno obsesivo compulsivo (TOC) o a cuadros de ansiedad extrema.
«La acogida ha sido fantástica. Han participado súper encantados y han disfrutado muchísimo desde el principio y hasta el final», explica Rosa Norza, responsable del Centro Ocupacional, quien añade que «era la primera vez que realizaban una sesión de musicoterapia y creemos que les ha ayudado mucho a relajarse. Ha sido una experiencia muy positiva que nos gustaría repetir».
La propuesta encaja con la filosofía del Centro Ocupacional, un recurso especializado para personas adultas con discapacidad intelectual leve y moderada que promueve el desarrollo personal y la autonomía a través de actividades adaptadas a las capacidades e intereses de cada participante. Actualmente, 37 personas con edades comprendidas entre los 20 y los 70 años acuden a las instalaciones situadas en el barrio del Actur de Zaragoza.
Su programación diaria combina tareas manipulativas con programas de terapia ocupacional en los que se trabajan la autonomía personal, las capacidades cognitivas, la psicomotricidad, las habilidades sociales y prelaborales o la orientación a la realidad. Todo ello desde una atención individualizada que busca potenciar las capacidades de cada persona y favorecer su bienestar.
A esta labor se suman talleres de nuevas tecnologías, manejo del dinero, estimulación cognitiva, prensa, higiene, educación vial, movimiento y relajación, además de sesiones sobre autoestima, alimentación saludable, convivencia, reciclaje, empatía o resolución de conflictos. La oferta se completa con actividades culturales, deportivas y de ocio que enriquecen el día a día de las personas usuarias.