7 Julio, 2026

El empleo, la gran llave para una vida independiente

Encuentro Empleo Fundación Dfa

Hablar de empleo es hablar de autonomía, de dignidad y de ciudadanía, y también de igualdad de oportunidades. Con esta premisa, Fundación Dfa ha centrado el quinto encuentro del ciclo 'Dfa, 50 años hacia la inclusión' en los desafíos pendientes en el acceso al mercado laboral.

Aunque la inclusión laboral ha avanzado durante las últimas décadas, los datos evidencian que la brecha sigue siendo importante. En Aragón viven cerca de 40.000 personas con discapacidad en edad laboral, pero su participación en el mercado de trabajo continúa muy por debajo de la del resto de la población. La tasa de desempleo alcanza el 19,8 %, frente al 8,3 % de la población general, mientras que la tasa de actividad sigue situándose alrededor de 11 puntos por debajo de la registrada entre las personas sin discapacidad.

La presidenta de Fundación Dfa, Marta Valencia, ha subrayado al inicio del encuentro que el empleo continúa siendo una prioridad: «Es importante para cualquier persona, pero para las personas con discapacidad tener un empleo es clave para poder vivir con autonomía, porque a los gastos habituales se suman otros como adaptar una vivienda, disponer de productos de apoyo o contar con asistencia cuando es necesaria».

También ha subrayado que hay que seguir reforzando la contratación tanto en la empresa ordinaria como en la Administración Pública y mantener el respaldo a los Centros Especiales de Empleo de iniciativa social. Valencia ha advertido que todavía persisten importantes prejuicios: «Hay muchas barreras mentales y mucho desconocimiento sobre lo que podemos aportar las personas con discapacidad».

El debate, moderado por el periodista Mario Gracia, ha reunido a Ana Clares, jefa del Servicio de Promoción de Empleo del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM); Daniel Aníbal García, presidente de Igualis; y Marina Ladrero, directora de Recursos Humanos de Fundación Dfa, quienes han coincidido en que la inclusión laboral requiere una actuación coordinada de administraciones públicas, empresas y entidades sociales.

El empleo como elemento de ciudadanía

Daniel Aníbal ha destacado que «hablar de empleo implica hablar de autonomía, de dignidad y de ciudadanía plena», ya que el trabajo permite a las personas participar activamente en la sociedad y desarrollar un proyecto de vida propio. Sin embargo, ha advertido que actualmente el problema comienza incluso antes de acceder a un proceso de selección. «Muchas personas con discapacidad ni siquiera buscan empleo porque perciben que el entorno sigue siendo excluyente», ha explicado.

A su juicio, la verdadera inclusión pasa por construir una sociedad accesible en todos los ámbitos, desde el transporte hasta la formación, y por preparar a las personas para un mercado laboral en constante transformación.

Además, se ha señalado que excluir del mercado laboral a las personas con discapacidad supone también desperdiciar talento y oportunidades de crecimiento para toda la sociedad. «Incorporar talento diverso permite enriquecer las organizaciones y fortalecer el tejido económico», han concluido.

El debate ha puesto el foco en que persisten prejuicios sobre la productividad de las personas con discapacidad, falta conocimiento sobre sus capacidades profesionales y todavía existen numerosos entornos laborales que no garantizan una accesibilidad universal.

Políticas activas y formación como herramientas de empleabilidad

Por su parte, Ana Clares ha destacado el compromiso del Gobierno de Aragón con la formación y el empleo inclusivo, recordando que más de 25 millones de euros del presupuesto gestionado por el INAEM se destinan a programas específicos de empleo para personas con discapacidad, que incluyen ayudas a la contratación, mantenimiento de puestos de trabajo, adaptación de entornos laborales, empleo con apoyo, formación especializada e intermediación laboral.

Un modelo que debe seguir evolucionando

Marina Ladrero, directora de Recursos Humanos de Fundación Dfa, ha puesto sobre la mesa que «las tres vías de acceso al empleo: empresa ordinaria, Administración Pública y Centros Especiales de Empleo, deben complementarse» para que cada persona con discapacidad pueda elegir la que mejor responda a sus circunstancias. Según ha asegurado, «la clave es que las personas con discapacidad tengan la misma libertad que cualquier otra para elegir dónde quieren trabajar y que no existan barreras para acceder a ese empleo».

Asimismo, la representante de Dfa ha indicado que «la función de los Centros Especiales de Empleo es ofrecer oportunidades laborales a las personas que necesitan más apoyos, mientras que la empresa ordinaria debe incorporar a las personas con discapacidad con los ajustes razonables que necesiten». En este sentido, ha incidido en diferenciar claramente los Centros Especiales de Empleo de iniciativa social de los de iniciativa empresarial, «porque su finalidad es distinta».

Este encuentro formaba parte del ciclo 'Dfa, 50 años hacia la inclusión', una iniciativa impulsada con motivo del 50º aniversario de Fundación Dfa para abrir un espacio de reflexión sobre algunos de los grandes retos que siguen condicionando la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad. El próximo 6 de octubre se celebrará una nueva sesión dedicada a la salud, y las conclusiones de todas las jornadas serán trasladadas posteriormente a los grupos políticos de las Cortes de Aragón.