6 Julio, 2026

La música y el voluntariado llenan de vida la Unidad de Lesionados Medulares

Orgullo Disca

La música ha vuelto a convertirse en una aliada del bienestar en la Unidad de Lesionados Medulares (ULME) del Hospital Universitario Miguel Servet gracias al programa de actuaciones coordinado por el voluntariado de Fundación Dfa. Una iniciativa que, tras once años de trayectoria —con el único paréntesis obligado por la pandemia—, continúa ofreciendo momentos de ocio, convivencia y desconexión a pacientes y familiares durante su estancia hospitalaria.

Entre enero y diciembre de 2026 se celebraron 13 actuaciones en las que participaron alrededor de 220 pacientes y familiares. Cada sesión contó con la colaboración de una media de cuatro personas voluntarias de la entidad, encargadas de coordinar una actividad que se ha consolidado como una cita muy esperada tanto por las personas ingresadas como por los artistas participantes.

En esta edición colaboraron de forma altruista Jorge Casado, Honoris Tuna Aragón, Raúl Ciprés, la Agrupación Artística Caesaraugusta, Saura y los Imperterritos, Xinglar, Lord Beyron, Voces Trenzadas, La Séptima Farola, la Asociación de Tango El Garaje, Mila & Company, Safari o Crucero y Orgullo Disca, poniendo su talento al servicio de una causa que va mucho más allá del entretenimiento. Anteriormente, en la segunda mitad del 2025, Safari o Crucero, Arreñal Band, Grupo folklórico El Pilar, Swing On, Isa: cantautora, Maracaibo y Poetas de Calle amenizaron las sesiones.

«Las enfermeras nos cuentan que los días en los que hay actuación muchos pacientes no necesitan la pastilla para dormir; consiguen relajarse y olvidarse durante un rato de su situación»

Uno de los voluntarios que ha acompañado este proyecto desde sus inicios es Mariano Guallar, quien ha sido testigo del impacto que estas actuaciones tienen en las personas ingresadas. «Las enfermeras nos cuentan que los días en los que hay actuación muchos pacientes no necesitan la pastilla para dormir. Consiguen relajarse y olvidarse durante un rato de su situación», explica.

El ciclo de este año se despidió por todo lo alto con la actuación de Orgullo Disca, un grupo de mujeres con discapacidad  liderado por Marina Joven. Su energía, entusiasmo y capacidad para transmitir alegría pusieron el broche final a una nueva edición de una iniciativa que demuestra, una vez más, el poder de la cultura, el voluntariado y la participación para humanizar la estancia hospitalaria.