24 Febrero, 2026

Un festival por todo lo alto

Festival de ocio

El salón de actos del Centro Laín Entralgo de Zaragoza volvió a llenarse de luz, aplausos y expectación con la celebración del Festival de Ocio, una cita ya imprescindible del Centro de Actividades Socioculturales. El pasado sábado, la gala tomó como eje el 50 aniversario de Fundación Dfa, convirtiendo la función en una ceremonia de premios con guiños al cine, proyecciones conmemorativas y una puesta en escena muy cuidada.

Desde el pasado mes de octubre, 42 personas participantes de los talleres de baile y teatro del Centro de Tiempo Libre y del taller de teatro del Centro Cultural y Recreativo, junto con las técnicas y el voluntariado, habían preparado cada detalle con dedicación y entusiasmo. Como resultado, el protagonismo sobre las tablas fue coral y compartido. Cada persona que pisó el escenario lo hizo con la seguridad de saberse parte de algo colectivo. Las 28 personas voluntarias fueron pieza clave, una vez más, acompañando entre bambalinas y bajo los focos, cuidando los tiempos, ofreciendo apoyo silencioso y celebrando cada logro con la misma emoción que quienes actuaban.

La gala alternó actuaciones con vídeos que repasaban historias pretéritas, despertando recuerdos y miradas cómplices entre el público. En la entrega de premios hubo reconocimientos muy especiales, si bien el voluntariado fue merecedor de una de las ovaciones más largas y sentidas: un aplauso que llenó la sala y expresó gratitud en estado puro.

En el patio de butacas, familiares, amistades y personas trabajadoras de Fundación Dfa acompañaron cada número con entusiasmo. La música —con éxitos de ayer y de hoy— puso ritmo a coreografías vibrantes que invitaron a moverse en el asiento y a dejarse llevar por la alegría del momento. El resultado fue una tarde redonda, cercana y luminosa

«El balance es muy positivo, no solo por la cantidad de personas que nos acompañaron, sino también por la mejora de autonomía y habilidades cognitivas y funcionales que hemos visto de un año en otro en algunos de nuestros usuarios y usuarias», explican desde el Centro de Actividades Socioculturales.

El Festival de Ocio, organizado como parte del programa de actividades con respaldo del Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ), volvió a ser ese espacio donde cada gesto cuenta y cada aplauso abraza. Al caer el telón quedaron sonrisas abiertas, abrazos largos y la certeza de que, cuando se comparte escenario y corazón, la celebración se multiplica.