14 Enero, 2026
Cómo enseñarle a tu peque a sonarse la nariz
Sonarse la nariz puede parecer sencillo para los adultos, pero en muchas ocasiones los niños y niñas necesitan que les enseñemos a hacerlo paso a paso. Para ello, os ofrecemos algunos juegos que ayudarán a que vuestro peque aprenda a hacerlo solo.
Aprender a soplar por la boca
Antes de que tu hijo aprenda a sonarse la nariz, necesita saber soplar por la boca para practicar y dominar el control del aire. Para ello, podéis estimularlo con los siguientes ejercicios:
- Soplar con una pajita. Llena un vaso con agua e introduce una pajita. Luego, invita al niño o niña a que sople por la pajita para que haga burbujas.
- Carrera de pelotas de ping-pong. Consiste en colocar una pelota de ping-pong delante de cada jugador, y soplarla para llegar el primero a la meta. También podéis fabricar la pelota con otros materiales, como algodón, papel de aluminio, etc. En función de su peso, requerirá más o menos fuerza para soplar.
- Silbato o flauta. Soplar silbatos y flautas es otro ejercicio muy útil para mejorar el control del flujo de aire. Podéis jugar a hacer distintos ritmos con él e imitaros mutuamente.
- Hacer pompas con pompero. Este ejercicio requiere de algo más de precisión, porque tienen que controlar también la direccionalidad del pompero para conseguir hacer pompas.
Aprender a soplar por la nariz
Cuando ya tienen dominada la habilidad de soplar por la boca, encaminaremos los ejercicios a tomar conciencia del soplo por la nariz. El objetivo es que distingan los dos tipos de soplo, y recuerden cerrar la boca mientras soplan por la nariz. Os ofrecemos algunas actividades para ello, pero será fundamental que tengan la nariz limpia y libre de mocos:
- Bloquear pajita. Consiste en repetir el juego de hacer burbujas con una pajita dentro de un vaso de agua, pero ahora, una vez inicie el soplo, bloquearemos la pajita con los dedos. De este modo, el aire buscará otra salida, que en este caso será la nariz.
- Silbato o flauta por la nariz. Podéis probar a soplar un silbato o una flauta por la nariz, y curiosear a ver qué sonidos suenan.
- Soplar plumas, algodón o harina. Colocaremos uno de estos tres elementos sobre una mesa e invitaremos al peque a soplar solo por la nariz para que logre moverlos de este modo. Asegúrate de que cierra bien la boca.
- Empañar espejo. Para este juego necesitaréis un espejo pequeño. Se lo colocaréis al niño o niña bajo sus fosas nasales y le indicaréis que tiene que lograr empañarlo. Cuanto más prolongado sea el soplo nasal, más se empañará el espejo.
Si el niño muestra dificultades a la hora de hacer estos ejercicios de soplo nasal, es mejor no avanzar y retomar los ejercicios de soplo por la boca.
Por último: sonarse solo
Cuando el peque domine el soplo por la nariz, es momento de probar a utilizar el pañuelo para sonarse solo. Para ello:
- Dale un pañuelo limpio y muéstrale cómo sujetarlo con las dos manos.
- Enséñale a tapar un lado de la nariz y soplar fuerte por el otro.
- Si no puede hacerlo solo, acompáñalo: sopla tú al mismo tiempo que él.
- Repite varias veces hasta que consiga dominar la secuencia sin ayuda.
- Celebra cada intento, aunque no salga perfecto.
Consejos a tener en cuenta:
- No fuerces la práctica. Con solo 5 minutos al día de este tipo de ejercicios es suficiente.
- Utiliza juegos que le gusten. Ten claro que la motivación es clave para aprender, y en el momento en el que no sea divertido, perderá el interés y, por tanto, será contraproducente.
- Participa en sus juegos. Los peques disfrutan mucho más si sus personas de referencia forman parte de las actividades y no son meros supervisores.
- Ten paciencia: cada niña o niño aprende a su ritmo, y todos son válidos.
- Alaba sus logros, por pequeños que sean. Cada paso suma.
Esperamos que estos ejercicios os ayuden a lograr que vuestro hijo o hija aprenda a sonarse la nariz.