14 Julio, 2026
Juegos para hacer en un restaurante sin sacar el móvil
Ir a comer o cenar a cualquier bar o restaurante con nuestros peques puede llegar a ser un reto por no saber cómo entretenerlos en los tiempos de espera hasta que llega la comida, o si terminan muy pronto de comer. En ocasiones, incluso, tratamos de evitar estas salidas, reduciendo nuestra participación social y, como consecuencia, perjudicando el bienestar del clima familiar.
Sabemos que el recurso fácil es sacarle una pantalla (móvil/tablet), pues con ella se entretienen y no nos «molestan» ni a nosotros ni a los demás, Sin embargo, es necesario retrasar todo lo posible la edad de inicio de las nuevas tecnologías, y no solo lo decimos nosotras, sino que también lo aconseja la Asociación Española de Pediatría través de artículos como Nuevas recomendaciones sobre pantallas en infancia adolescencia, en el que dejan claro que entre los cero y los seis años, la exposición debería ser nula.
Pero… «¿qué hago si se cansa y empieza a llorar o a gritar?», «¿qué hago para que se entretenga?», «solo se calma con el móvil», «ya verás como se levanta y molesta a alguien»... Seguro que todos estos pensamientos se os han pasado por la cabeza en más de una ocasión. El temor, la vergüenza, el miedo a que nos juzguen… todas estas emociones entran en juego cuando anticipamos que nuestros hijos no se van a comportar tal y como se espera de ellos en determinadas situaciones.
Pues bien, aquí os dejamos algunas ideas y sugerencias que podéis hacer en esos momentos, y así evitar sacar el móvil o la tablet a la primera de cambio.
En primer lugar, hablad con vuestro peque de lo que va a ocurrir cuando lleguéis al restaurante. Anticipadle pese a intuir que el niño o niña lo sabe de forma natural. Explicadle qué vais a hacer si llegáis antes de tiempo, quién va a leer la carta, quién quiere decirle al camarero la comida que vais a pedir, qué vais a hacer cuando os toque esperar, a qué vais a jugar, de qué forma os puede decir que se cansa o necesita levantarse, etc.
Pensad con antelación con los juegos que haréis en cada uno de los momentos de espera. ¡Incluso los podéis llevar apuntados para que no se os olviden!
TRUCO: acuerda con él o ella una «contraseña» modo de palabra, gesto, seña, etc. que pueda usar en los momentos en los que está más cansado y así podáis entenderle. De esta forma evitaréis que os lo comunique directamente a través del enfado o gritando.
También es importante dar ejemplo. Si vuestro peque os ve con el móvil en el restaurante, es mucho más probable que os lo pida también. Por tanto, tratad de guardar vuestros dispositivos y buscad alguna actividad con la que podáis entretenerle sin recurrir a las pantallas.
¿Y qué juegos podemos hacer? Aquí van algunas ideas:
- Juegos de adivinanzas o tipo veo-veo.
- Juegos de conteo. Por ejemplo: ¿cuántas plantas hay en el bar?, ¿cuántos niños ves desde aquí?, ¿cuántos vasos hay en esta mesa?
- Juegos de manos. Podéis jugar a 'Piedra, papel o tijera', o hacer un pulso con vuestros pulgares o con vuestras manos. También podéis practicar algún juego de palmas que os sepáis de vuestra infancia.
- Discriminación táctil. Uno cierra los ojos y debe adivinar en qué parte de su cuerpo o su cara le ha tocado el otro. Otra propuesta es que uno cierre los ojos y debe adivinar la letra o el número que el otro ha trazado con su dedo en la palma o dorso de la mano.
- Imitación de gestos. Uno hace un gesto con una o las dos manos, y el peque tiene que imitarlo, y viceversa. Esto se puede hacer también con muecas de la cara. En este juego podéis participar todos los de la mesa e ir haciéndolo en cadena.
- Inventar un cuento o historia. Cada uno de la mesa va diciendo una frase y vais completando la historia.
- Kit de superespera. Tener preparad una bolsita con un par de materiales o juegos que solo utilicemos en los momentos de espera que nos interesen. Es importante que en casa no tenga acceso habitual a ella para no perder el interés ni la motivación por lo que hay dentro. Lo ideal es que nuestro peque participe en la elección y selección de estos materiales, y que estos sean lo más discretos y fáciles de transportar posible, es decir, que no nos suponga un esfuerzo extra su desplazamiento ni preparación. Algunos ejemplos pueden ser:
- Pinturas, gomets o pegatinas, y bloc pequeño de folios. Con ello podremos dibujar, escribir, crear, jugar al tres en raya…
- Juegos de cartas.
- Hilos de colores para hacer pulseras con algún abalorio.
- Mini-legos, mini-construcciones, mini-puzzles.
- Plastilina.
- Juego de entrelazar anillas.
- Gomitas de pelo pequeñas que podamos colocar en nuestros dedos formando diferentes secuencias.
- Pop-it.
- Cuentos imantados.
- Fidgets o juguetes sensoriales. Puedan ayudar a calmar o regular a tu hijo o hija y así gestionar mejor la espera. Estos juguetes se reconocen normalmente porque los suelen utilizar mucho en casa o los necesitan para tranquilizarse. Por ejemplo: masticador, peluche o muñeco texturizado, pelota bezz o antiestrés, masajeador pequeño, cinta elástica (para que la pueda estirar o manipular como quiera), spiner, reloj sensorial de lava, muñeco articulado, muñeco táctil, etc.
Esperamos que estas ideas de juegos os hagan más entretenidas las esperas en los bares y restaurantes, y no tengáis que recurrir a las pantallas.