20 Abril, 2026
Tips sensoriales para el cepillado de dientes
La boca es una zona especialmente sensible para los niños con desafíos sensoriales. Esto, unido a que la persona que ayuda en la actividad puede estar demasiado cerca de él o ella, y a las dificultades de comprender la propia actividad, puede generar un rechazo importante.
Es fundamental entender que cada persona es única, y su forma de percibir el mundo también lo es. Por ello, es importante saber que las ideas que se exponen son generales, y siempre deberemos tener en cuenta las preferencias de cada peque, sus aversiones, y su nivel de desarrollo para elegir qué estrategias serán las más apropiadas para cada uno. Además, factores como el estrés, el cansancio y la motivación pueden afectar a la percepción sensorial.
No obstante, a continuación, se presentan algunas recomendaciones que puedan facilitar la actividad:
- Es importante generar una rutina que le permita familiarizarse con la actividad, facilitar la anticipación y hacerla más predecible. La constancia y la previsibilidad ayudan a reducir el estrés.
- Puede resultar útil cantar o escuchar una canción concreta, contar hasta un determinado número o usar un cronómetro para ayudarle a comprender cuándo terminará la actividad.
- Motívale a hacer la actividad por sí mismo, siendo él quien tenga el control del manejo del cepillo; esto le ayudará a generar más autoconfianza. Además, cuando el contacto físico parte de uno mismo, se acepta mejor y es menos probable que se sienta incómodo o reaccione de forma defensiva.
- Colocarse a su altura permite aumentar la conexión durante la actividad.
- Empezar con actividades preparatorias y actividades orales para desensibilizar la boca antes de cepillarse. Por
- ejemplo, soplar burbujas, beber de una botella deportiva (con “pitorro”) o con una pajita.
- Cepillar los dientes delante del espejo.
- Realizar siempre la actividad siguiendo un orden concreto. Por ejemplo, empezar siempre con los dientes superiores del lado izquierdo, luego los superiores del lado derecho, luego los inferiores, etc.
- Masajear las encías y los dientes con una gasa suave, un cepillo de dedo de goma o un cepillo de dientes eléctrico ayuda a desensibilizar y a regular la entrada sensorial.
- No cepillar las encías al principio, y no introducir el cepillo muy atrás para no generar arcada.
- Empezar el cepillado sin dentífrico, y poco a poco añadir pasta de dientes suave.
- Las cerdas más suaves suelen tolerarse mejor.
- Después de una actividad exigente como puede ser el cepillado de dientes, es importante realizar otras que le faciliten la calma. Por ejemplo, presión profunda en hombros, masaje en los pies, presionar con pelota grande por todo el cuerpo, etc.
Esperamos que estos tips sensoriales ayuden a vuestros peques a tolerar mejor el momento de lavarse los dientes.