9 Julio, 2026
Papá y mamá se separan. ¿Cómo se lo cuento a mi peque?
Cuando la pareja decidís finalizar vuestra relación y tenéis algún hijo en común, deseáis que vuestra ruptura afecte lo menos posible a vuestro peque. Esto genera ciertas dudas sobre cómo contarle la noticia, por lo que, a continuación, os ofrecemos algunas orientaciones para ello:
- Informad cuando la decisión es definitiva. Es recomendable contarle vuestra ruptura cuando sepáis que es una decisión firme. Dar mensajes ambiguos, dejando abierta la posibilidad a una reconciliación en un futuro, solo generará más confusión e incertidumbre en vuestro peque.
- Elegid el momento adecuado. Lo ideal es buscar un momento tranquilo, donde sepáis que no vaya a haber interrupciones, y tengáis el tiempo suficiente para poder resolverle todas las dudas que le puedan surgir. Lo ideal es que podáis estar los dos progenitores, siempre y cuando podáis evitar cualquier discusión o situación tensa entre vosotros delante de él o ella.
- Utilizad frases que pueda entender. Es fundamental adaptar vuestro lenguaje a su capacidad de comprensión. Podéis apoyaros de imágenes o pictogramas si fuese necesario. Contadle que habéis decidido dejar de vivir juntos, pero que seguís queriéndole igual, y que esta situación no es su culpa. Dejad a un lado cualquier detalle innecesario o inapropiado para el niño; no hablar de infidelidades si las hubiera, ni de la situación económica de cada uno, ni de cualquier otro tipo de problema que haya derivado dicha separación.
- Dejad claro que el niño o la niña no es la causa de vuestra separación. Con frecuencia, los peques se sienten responsables de que sus padres dejen de convivir juntos. Es importante hacerles entender que esto no tiene que ver con él o ella, sino que es una decisión tomada entre los adultos, y que no ha hecho nada para que esto ocurra.
- Comentad los cambios que van a ocurrir a partir de ahora. Explicad dónde vais a vivir cada uno, con quién estará el peque y cuándo verá a cada progenitor. Esto le dará seguridad y calma.
- Validad sus emociones. Este cambio en vuestra situación personal puede desencadenar miedo, tristeza, rabia o indiferencia en vuestro hijo o hija. Es importante que aceptéis sus emociones tal y como vienen: permitid que llore, o se enfade, o actúe como si le diera igual. Escuchadle y ponedle palabras a lo que siente. Pueden ayudar frases del tipo «entiendo que estés enfadado» o «es normal que te sientas triste» o «puedes seguir contándonos lo que necesites». Transmitidle que vuestro amor hacia él no va a cambiar aunque ya no viváis juntos.
Una vez realizada la separación, también es importante tener en cuenta una serie de aspectos para mantener el bienestar emocional de vuestro peque:
- Mantened las rutinas. Lo idea es actuar con la mayor naturalidad posible, tratando de conservar los horarios habituales de colegio, extraescolares y demás actividades de autocuidado y del día a día. La rutina da sensación de seguridad y calma.
- No utilicéis al peque como intermediario. Una vez llevada a cabo la separación, no le pidáis a vuestro hijo o hija que actúe de mensajero, ni le deis mensajes negativos sobre su otro progenitor. Lo que tengáis que hablar entre los adultos, que quede entre vosotros.
- Estad atentos a las señales de malestar. Quizá inicialmente vuestro peque se adapte bien a la nueva situación, pero también cabe la posibilidad de que se encuentre emocionalmente más inestable, o incluso haya alguna regresión en su desarrollo. Por ejemplo, puede llegar a haber más rabietas sin causa aparente, problemas de sueño, vuelta a hacerse pis encima (si ya había control de esfínteres), miedos irracionales, bajada en el rendimiento escolar, etc. Os recomendamos tener más paciencia de lo habitual, y que le ofrezcáis un espacio de seguridad y de escucha de sus emociones. Y si este malestar se prolonga en el tiempo, consultad con su pediatra o buscad ayuda profesional.
La clave para que vuestra separación afecte a vuestro peque lo menos posible es la forma en la que se gestiona. Si está expuesto a conflictos constantes, gritos o descalificaciones entre vosotros, lo más probable es que presente mucha más inseguridad y más problemas de gestión emocional. Por el contrario, si abordáis este cambio desde el respeto mutuo y desde la calma, le transmitiréis estabilidad y le facilitaréis la transición a esta nueva etapa de vuestras vidas.