Contingencias comunes y profesionales: ¿por qué es importante conocer la diferencia?

contingencias profesionales

Cuando una persona se encuentra de baja médica por incapacidad temporal o tiene reconocida una incapacidad permanente, uno de los aspectos más importantes es determinar cuál es el origen de la enfermedad o lesión que ha dado lugar a esa situación. En el ámbito de la Seguridad Social, este origen se conoce como contingencia.

Aunque pueda parecer una cuestión meramente administrativa, la contingencia tiene importantes consecuencias prácticas, ya que puede afectar a la prestación económica que se percibe, al momento en que comienza a cobrarse e incluso a los derechos que corresponden a la persona trabajadora.

¿Qué son las contingencias comunes?

Las contingencias comunes son aquellas situaciones que no guardan relación con la actividad laboral.

Dentro de esta categoría se incluyen:

  • Las enfermedades comunes, como una gripe, una infección o determinados problemas de salud física o mental que no tienen origen laboral.
  • Los accidentes no laborales, es decir, aquellos que se producen fuera del ámbito de trabajo.

Por ejemplo, una fractura sufrida durante la práctica de un deporte o una caída en el domicilio se consideran accidentes no laborales y, por tanto, contingencias comunes.

¿Qué efectos tienen?

Cuando una baja médica deriva de una contingencia común:

  • La prestación económica comienza, con carácter general, a partir del cuarto día de baja, salvo que el convenio colectivo establezca mejoras.
  • La cuantía de la prestación suele ser inferior a la prevista para las contingencias profesionales.
  • La cobertura económica depende de los requisitos de cotización exigidos en cada caso.

¿Qué son las contingencias profesionales?

Las contingencias profesionales son aquellas que tienen su origen en el trabajo o se producen como consecuencia del mismo.

Se distinguen dos tipos:

Accidente de trabajo

Es toda lesión corporal que una persona trabajadora sufre con ocasión o por consecuencia del trabajo que realiza.

También pueden considerarse accidentes de trabajo determinadas situaciones ocurridas durante los desplazamientos de ida o vuelta al trabajo, conocidos como accidentes in itinere.

Enfermedad profesional

Se trata de una enfermedad contraída como consecuencia directa de la actividad laboral desempeñada y que se encuentra incluida en el cuadro oficial de enfermedades profesionales.

Algunos ejemplos pueden ser lesiones derivadas de movimientos repetitivos, determinadas patologías respiratorias o problemas musculoesqueléticos provocados por la actividad profesional.

¿Qué efectos tienen?

Cuando la baja médica deriva de una contingencia profesional:

  • La prestación económica se percibe desde el día siguiente al inicio de la baja.
  • La cuantía suele ser más favorable para la persona trabajadora.
  • No se exige período previo de cotización para acceder a determinadas prestaciones.

Además, cuando el accidente o enfermedad se produce como consecuencia del incumplimiento de las medidas de prevención y seguridad por parte de la empresa, puede reconocerse un recargo de prestaciones, que supone un incremento económico de la prestación a cargo de la empresa responsable.

¿Por qué es tan importante determinar correctamente la contingencia?

La calificación de una baja médica como contingencia común o profesional no es una cuestión menor.

De ella dependen aspectos tan relevantes como:

  • La cuantía de la prestación económica.
  • El momento en que comienza a percibirse.
  • Los requisitos exigidos para acceder a determinadas prestaciones.
  • Las posibles responsabilidades empresariales.
  • El reconocimiento de determinados derechos laborales y de Seguridad Social.

Por ello, es fundamental revisar la documentación médica y asegurarse de que el origen de la lesión o enfermedad ha sido correctamente identificado.

¿Qué ocurre si no estás de acuerdo con la contingencia asignada?

En ocasiones, una baja médica puede ser calificada inicialmente como contingencia común cuando la persona trabajadora considera que su origen es laboral.

En estos casos existe la posibilidad de solicitar una revisión de la contingencia y, en su caso, impugnar la calificación realizada.

Por este motivo, es recomendable revisar detenidamente el parte médico y recabar toda la documentación que permita acreditar el origen real de la lesión o enfermedad.

Una diferencia que puede marcar tus derechos

Determinar correctamente si una situación deriva de una contingencia común o profesional es esencial para garantizar que la persona trabajadora reciba la protección y las prestaciones que le corresponden. Conocer esta diferencia permite ejercer mejor los propios derechos y actuar con mayor seguridad ante una baja médica o una situación de incapacidad.

 

*Enmarcado en la convocatoria del Plan de Prioridades de COCEMFE financiado por Fundación ONCE