5 Noviembre, 2026
Mucho más que una experiencia de voluntariado
Cuando Jatari y Ozman llegaron a Zaragoza desde los campamentos saharauis, apenas habían tenido contacto con personas con discapacidad. Diez meses después, se marchan con nuevas experiencias, otra forma de mirar algunas realidades y, sobre todo, muchas personas a las que recordar. Durante su estancia se han sumado al día a día de Fundación Dfa, participando en actividades de ocio de centros de día y residencias y en propuestas del Centro de Actividades Socioculturales.
Al principio tenían dudas sobre cómo afrontar algunos apoyos personales, especialmente los relacionados con el cuidado diario. No sabían muy bien qué se iban a encontrar ni cómo desenvolverse. Pero la convivencia hizo su trabajo y, poco a poco, fueron ganando confianza. También descubrieron algo que hoy tienen muy claro: la discapacidad no cambia lo esencial de las personas.
Su estancia también les ha permitido descubrir diferencias entre dos realidades. En los campamentos saharauis no hay residencias ni centros de día como los que han conocido en Zaragoza. Allí, el cuidado de las personas con discapacidad recae principalmente en las familias. «Las familias se encargan de todo y muchas veces no pueden trabajar ni hacer otras cosas», cuentan. También les llamó la atención ver a personas en silla de ruedas salir solas a la calle, hacer compras o acudir a actividades. En su lugar de origen, las dificultades del terreno y la falta de espacios adaptados hacen que muchas necesiten ir acompañadas.
Si tienen que elegir algunos momentos, se quedan con las salidas de fin de semana y, especialmente, con el viaje de verano a Cantabria y Valencia. Les gusta hacer cosas diferentes, conocer lugares y salir de la rutina. Pero, por encima de las actividades, están las personas. Jatari y Ozman recuerdan con especial cariño a José Carlos, Enrique, Paco y Javier, con quienes han compartido momentos que se llevan de vuelta a casa. No son de expresar demasiado sus sentimientos, reconocen, pero eso no significa que no hayan creado vínculos. La experiencia les ha gustado tanto que ya han animado a otros amigos de los campamentos a participar en futuras ediciones.
Esta experiencia, que comenzó a finales de 2025, se enmarcaba en el proyecto ‘Voluntariado con personas con discapacidad’ para el período 2025-2026 como parte del Cuerpo Europeo de Solidaridad, gestionado y financiado por la Comisión Europea. Su desarrollo ha sido posible mediante la colaboración del Centro de Actividades Socioculturales con la Asociación Juvenil Colectivo Saharaui Lefrig.