13 Enero, 2026
«Nada sobre nosotras sin nosotras», eje del encuentro sobre mujer y discapacidad
La realidad de las mujeres con discapacidad, marcada todavía por la falta de visibilidad, la desigualdad y la acumulación de barreras, ha centrado este martes el segundo encuentro del ciclo ‘Dfa, 50 años hacia la inclusión’, organizado por Fundación Dfa en Huesca. Una jornada que ha puesto sobre la mesa la necesidad de incorporar de forma decidida la perspectiva de género y la discriminación interseccional en las políticas, los servicios y el relato social sobre la discapacidad.
El encuentro, acogido por la Fundación Ibercaja, y guiado por la periodista Elena Puértolas, directora del Diario del Alto Aragón, ha reunido a profesionales de entidades sociales y de igualdad que han coincidido en señalar que ser mujer y tener una discapacidad supone enfrentarse a desigualdades específicas en ámbitos como el empleo, la formación, la salud, la sexualidad, los cuidados o la representación en los medios de comunicación. Porque, como ha introducido la presidenta de Fundación Dfa, Marta Valencia, «el objetivo de este ciclo es poner en primer plano la realidad de la discapacidad, visibilizando tanto los avances logrados en las últimas décadas como los retos todavía pendientes para alcanzar una inclusión plena y efectiva».
Una doble (y múltiple) discriminación todavía vigente
Durante el debate, se ha subrayado que las mujeres con discapacidad no solo sufren las barreras propias de la discapacidad, sino también aquellas derivadas del género, a las que se suman otros factores como el entorno rural, la situación económica, el origen o la condición migrante. «Cuando en una misma persona confluyen ser mujer, tener una discapacidad y, además, vivir en un entorno rural o en situación de vulnerabilidad, las barreras no se suman, se multiplican, y la realidad es mucho más compleja», ha señalado Marta Bescós, técnica psicosocial de Amanixer.
Las ponentes han coincidido en que, pese a los avances normativos, se mantienen importantes obstáculos para que los derechos se conviertan en oportunidades reales. Entre ellos, la falta de accesibilidad universal, especialmente en ámbitos como la sanidad o la educación, y la persistencia de barreras sociales y estereotipos.
«Se ha avanzado mucho a nivel teórico y legislativo, pero falta que todo eso se traduzca en la práctica y en una inclusión real en la vida cotidiana», ha subrayado Aroa Almazán, trabajadora social de CADIS Huesca.
En este contexto, una de las reivindicaciones que ha atravesado todo el encuentro ha sido el lema «Nada sobre nosotras sin nosotras», una llamada a situar a las mujeres con discapacidad en el centro de las decisiones que afectan a su vida. Las ponentes han denunciado que la falta de accesibilidad sigue siendo una vulneración de derechos en ámbitos esenciales: desde la salud —donde en Aragón solo existe una consulta ginecológica accesible y persiste la escasez de mamógrafos adaptados, lo que dificulta el acceso a revisiones preventivas— hasta los recursos de atención a la violencia de género, que en muchos casos no están preparados para atender a mujeres con discapacidad física, sensorial o intelectual. Esta falta de adaptación, han advertido, provoca que muchas mujeres no acudan a los servicios, no sean comprendidas o directamente queden excluidas de los circuitos de protección, agravando situaciones de vulnerabilidad que ya de por sí son más complejas.
«Muchas mujeres tienen que demostrar constantemente que lo que les ocurre es real, y, si además eres mujer, a menudo se tiende a minimizar o a atribuirlo a causas emocionales», ha explicado Ana Redondo, técnica de Igualdad de COCEMFE.
El encuentro ha abordado también la sexualidad y los derechos reproductivos, un ámbito todavía marcado por tabúes y estereotipos, especialmente en el caso de mujeres con discapacidad intelectual. «No son mujeres asexuadas ni eternas niñas. Tienen los mismos deseos, necesidades y derechos que cualquier otra mujer, y no hablar de ello no hace que desaparezcan», han reivindicado las participantes.
En relación con el empleo y la formación, se ha alertado de que la sobreprotección, la falta de accesibilidad en los centros educativos y los prejuicios empresariales siguen limitando la autonomía económica de muchas mujeres con discapacidad. «Nos encontramos con mujeres muy preparadas que llegan empoderadas a una entrevista y se quedan fuera simplemente porque se percibe la discapacidad como una incapacidad», ha denunciado Redondo.
Las ponentes han reclamado un mayor compromiso institucional y social para garantizar que los recursos, especialmente los relacionados con la violencia de género, sean accesibles para todas las mujeres con discapacidad. «Si los recursos no son accesibles, muchas mujeres ni siquiera dan el paso de pedir ayuda porque no se sienten creídas ni comprendidas», han advertido.
El encuentro ha concluido con una mirada de futuro que reivindica una sociedad plenamente inclusiva, donde las mujeres con discapacidad sean reconocidas como sujetas de derechos, puedan decidir sobre su vida y participar en igualdad de condiciones.
Este encuentro forma parte del ciclo ‘Dfa, 50 años hacia la inclusión’, que Fundación Dfa desarrolla con seis citas temáticas en Aragón. La próxima sesión estará dedicada a la vida independiente y se celebrará el 17 de febrero en el Espacio Xplora de Ibercaja Zaragoza.