4 Junio, 2026

Nueva experiencia de intercambio entre residencias

Participantes en el intercambio de Zaragoza

Durante las últimas dos semanas, las residencias Pomarón, Rey Fernando y Josemi Monserrate de Fundación Dfa han sido el hogar temporal de doce personas con discapacidad procedentes de diversos puntos de España. Este intercambio, impulsado por Cocemfe Aragón, ha permitido a los participantes, con grandes discapacidades, explorar la capital aragonesa, compartir rutinas y poner a prueba la accesibilidad de la ciudad desde su propia experiencia.

El programa ha sido una inmersión completa en la cultura y la vida zaragozana. Las actividades diseñadas han permitido a los residentes disfrutar del ocio cultural y de la riqueza arquitectónica de la ciudad. Además de las salidas turísticas, el intercambio ha incluido visitas de convivencia y momentos compartidos que han servido para estrechar lazos entre personas de diferentes centros residenciales del país.

Para los protagonistas, esta experiencia supone mucho más que un simple viaje vacacional. Simón Martínez, de 27 años y procedente de la residencia Infanta Leonor de Albacete, destaca el valor de esta iniciativa: «Es una experiencia muy enriquecedora que nos permite a chicos con discapacidad como es mi caso salir y disfrutar de otros lugares». Entre sus recuerdos más destacados, señala «la convivencia con mis compañeros y la visita a los diferentes lugares, sobre todo a Zaragoza Florece y a la plaza del Pilar».

La estancia también ha servido para analizar la ciudad desde la perspectiva de la accesibilidad. Ricardo Jacobo, residente de Petrer, destaca positivamente la anchura de las aceras zaragozanas, aunque señala puntos de mejora: «Hay alcorques que dificultan la movilidad en algunos tramos más estrechos». Para Ricardo, esta ha sido su primera visita a la capital aragonesa tras haber estado en años anteriores en Almería, y apunta pequeños detalles que marcarían la diferencia en la autonomía, como la necesidad de que las puertas de las habitaciones de la residencia se abran automáticamente.

«Es una experiencia muy enriquecedora que nos permite a chicos con discapacidad como es mi caso salir y disfrutar de otros lugares»

Por su parte, Santiago Blox, residente de Albacete que repite en el programa tras su paso el año pasado por Pomarón, ha podido comparar su experiencia en dos de los centros de la ciudad: «Este año estoy en Rey Fernando y, aunque es una ciudad muy accesible, siempre quedan cosas por hacer». Blox valora la oportunidad de conocer diferentes realidades y entornos residenciales.

Esta experiencia de casi dos semanas llega a su fin, dejando a los participantes procedentes de Ejea, Petrer (Alicante), Almería y Albacete no solo con la satisfacción de haber conocido un nuevo destino, sino con la mochila llena de vivencias personales que, como subrayan, son fundamentales para fomentar la socialización más allá de las paredes de su residencia habitual.