¿Qué es la incapacidad permanente?

Mujer trabajadora frente al ordenador

La incapacidad permanente es el reconocimiento de la situación por la cual una persona trabajadora, después de haber estado sometida al tratamiento prescrito, presenta una serie de limitaciones o secuelas objetivas y previsiblemente definitivas que disminuyen o anulan su capacidad laboral.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social es el encargado de su reconocimiento y para ello, habrá que tener en cuenta no sólo las limitaciones de cada persona, sino también su cotización y su categoría profesional entre otras cuestiones.

La categoría profesional, en el caso de enfermedad común o accidente no laboral, es aquella que se ha llevado a cabo durante los doce meses anteriores; en los accidentes laborales, aquella que se estaba llevando a cabo cuando se produjo el accidente; y, en las enfermedades laborales, aquella que se ejercía cuando se generó el riesgo.

Existen diferentes grados de incapacidad en función de la reducción de la capacidad de trabajo y todas pueden derivar de enfermedades o accidentes laborales o no laborales:

  • Incapacidad permanente parcial: conlleva una disminución importante del rendimiento considerado como normal del trabajo en la profesión habitual sin llegar a impedir el desarrollo de las tareas fundamentales.
  • Incapacidad permanente total: supone una pérdida de capacidad para todas o las fundamentales tareas de la categoría profesional, pudiendo dedicarse la persona trabajadora a otra profesión distinta.
  • Incapacidad permanente absoluta: inhabilita para toda categoría profesional.
  • Gran incapacidad: concurre cuando además de reconocerse la incapacidad para llevar a cabo cualquier trabajo, además las limitaciones suponen la necesidad de ayuda de tercera persona para las actividades básicas de la vida diaria.

El reconocimiento de una incapacidad permanente conlleva una prestación económica que irá en función del grado reconocido, las bases de cotización y la contingencia de la que derive.

 

*Enmarcado en la convocatoria del Plan de Prioridades de COCEMFE financiado por Fundación ONCE