15 Octubre, 2026

Qué no sabes del sentido del olfato y su importancia en el área emocional

Padre e hijo

El sentido del olfato es uno de los más primitivos y menos conocidos, pero también uno de los más importantes en el área emocional. A diferencia de otros sentidos, su conexión con el cerebro es directa, lo que explica por qué los olores pueden evocar recuerdos y emociones de forma tan intensa.

Algunos datos curiosos sobre el olfato:

  • El olfato y el gusto se desarrollan antes que el oído y la vista (y después que el tacto, que se desarrolla en el vientre materno), por lo que nuestra primera relación con el mundo y las personas se traduce en olores y sensaciones táctiles.
  • Tenemos una memoria olfativa muy potente: podemos recordar un aroma durante años, incluso décadas, y asociarlo a una experiencia concreta. Un olor nos trae no solo el recuerdo de algo, sino también cómo nos sentimos en aquella ocasión.
  • Los olores viajan directos al sistema emocional: el olfato está conectado con el sistema límbico (zona de nuestro cerebro donde se procesan las emociones y recuerdos), sin pasar por ningún filtro racional.
  • Podemos reconocer miles de olores: aunque no siembre sepamos ponerles nombre, nuestro cerebro distingue una enorme variedad de aromas.
  • El olfato influye en nuestras decisiones: desde la comida que elegimos hasta la conexión con otras personas, incluso en nuestro sentimiento de bienestar o malestar. Con frecuencia esto se produce de forma inconsciente, pero decisiva.

El olfato y las emociones

Como hemos mencionado, el olfato activa de forma directa áreas cerebrales relacionadas con la memoria (hipocampo), las emociones (la amígdala) y la sensación de bienestar y alerta.

Por este motivo, un olor puede calmarnos o activarnos en segundos, puede generar seguridad, o pueden provocar rechazo instantáneo.

El hecho de que esto sea algo casi invisible, inconsciente y con frecuencia desconocido, hace que en ocasiones no encontremos explicación a algunas conductas de las personas, algunas reacciones o algunas emociones. Tener en cuenta toda esta información puede ayudarnos en nuestro autoconocimiento, en nuestras relaciones interpersonales, y en la crianza de nuestros niños y niñas.

Madre con niña

Importancia del olfato en la infancia

Durante los primeros años de vida, el olfato cumple un papel fundamental en el desarrollo emocional y social. Destacamos los siguientes:

  1. Vínculo afectivo

Los bebés reconocen el olor de su madre de forma muy temprana. Este olor les proporciona seguridad, reduce el estrés y favorece el apego (vínculo afectivo profundo y duradero). Por eso los bebes se tranquilizan fácilmente ante el olor de su madre.

  1. Regulación emocional

Los aromas familiares ayudan a calmar al niño, generan sensación de control en entornos nuevos y facilitan el sueño. Por este motivo, muchos niños sienten apego a peluches o prendas textiles como pañuelos o mantitas, queriéndoselas llevar a todas partes. Esto les proporciona seguridad.

Por otro lado, el uso de aromas para el momento de irse a dormir facilita la calma y la transición al sueño. El más conocido para ello es la lavanda, aunque también se pueden tener en cuenta las preferencias individuales. Suelen ser muy eficaces.

Además, ante reacciones de hostilidad, irritabilidad o disconfort del niño sin causa aparente, deberíamos también tener en cuenta los estímulos olfativos que quizás estén influyendo en cómo se siente, y de esta manera conseguir gestionar mejor estas situaciones.

  1. Exploración del mundo

El olfato es una herramienta clave para conocer el entorno. Entre otras, nos permite a diferenciar alimentos, detectar peligros y relacionar experiencias con sensaciones. El aroma no deja de ser una característica más de los objetos, ambientes, seres vivos, etc.

Por tanto, ¿para qué podemos utilizar el olfato en la educación infantil?

- Para favorecer la seguridad emocional. Manteniendo olores familiares en cambios (escuela, viajes, etc.). Se puede concretar en algún peluche o prenda de vestir que el niño lleve consigo. También se puede utilizar algún agua de colonia, o esencia aromática con la que el niño pueda identificar su entorno seguro, o con sus figuras de apego.

- Para facilitar la implementación de rutinas. Como hemos explicado anteriormente, podemos asociar determinados aromas a situaciones concretas. Podemos asociar aromas a situaciones que requieran concentración, relajación, la activación de la mañana, actividades deportivas, el momento de las tareas escolares, etc.

Para garantizar ese proceso de asociación es importante utilizar siempre el mismo aroma en la misma rutina, y no mezclar aromas con rutinas diferentes. Se debe ser constante al menos durante una o dos semanas. 

Escoger el aroma usado puede hacerse de forma natural, identificando el aroma presente en esa rutina (ejemplo, el aroma de un jabón que precede al momento del baño), que la persona pueda escoger entre varios aromas el que prefiere para esa situación, o escoger aquellas esencias que favorecen determinados efectos, como la lavanda para dormir o el romero para la concentración, por ejemplo.

- Estimulación Sensorial. El olfato también es un sentido que se puede estimular, consiguiendo así un mayor desarrollo emocional y cognitivo. Incorporar el olfato al juego es una forma natural y divertida de hacerlo. Si quieres algunas ideas de Juegos Sensoriales, pincha en este enlace.

- Para crear ambientes agradables que causen bienestar. Prestando atención a los aromas de un entorno, podemos favorecer el bienestar del niño, incrementando su bienestar emocional. Trataremos de usar aromas suaves y evitaremos olores fuertes o artificiales.

Olfato

Como has leído, el olfato es mucho más que un sentido secundario. En realidad, es una vía directa a las emociones, sobre todo en los primeros años de vida. Su papel es fundamental para construir seguridad, vínculos y experiencias significativas. Prestar atención a los olores que rodean a los niños puede convertirse en una herramienta sencilla pero muy poderosa para favorecer su bienestar emocional.