23 Febrero, 2026

Tecnología y cercanía para seguir viviendo en casa

Mujer manejando dispositivo

Poder quedarse en casa, en el entorno de siempre, con los recuerdos, las rutinas y la comunidad de referencia. Ese deseo tan sencillo ha sido el motor del proyecto ‘Apoyos tecnológicos conectados’, impulsado por la Fundación Dfa junto a Atam.

Durante su desarrollo, 1.472 personas de Aragón han participado voluntariamente en esta iniciativa: 502 en la provincia de Zaragoza, 503 en Huesca y 467 en Teruel. De ellas, el 68% han sido mujeres, reflejo de una realidad demográfica en la que el envejecimiento tiene rostro femenino.

Detrás de cada cifra hay una historia: personas mayores que viven solas, personas con discapacidad que quieren mantener su autonomía, familias que buscan tranquilidad sabiendo que sus seres queridos están acompañados.

Un apoyo que va más allá de la tecnología

El proyecto ha combinado innovación y trato humano. A través de dispositivos sencillos y no invasivos —como relojes inteligentes, sistemas de control de constantes de salud o sensores en el hogar— y con el respaldo permanente de una Unidad de Apoyo disponible las 24 horas, las personas usuarias han contado con un seguimiento personalizado adaptado a sus necesidades.

Cada participante ha tenido su propio Plan Individual de Apoyos, diseñado junto a profesionales de referencia en cada provincia. No se trataba solo de instalar tecnología, sino de escuchar, valorar y acompañar.

En las comarcas rurales, donde la dispersión geográfica y la soledad no deseada pueden pesar más, el proyecto ha supuesto una red de seguridad silenciosa pero constante. Un botón al alcance de la mano. Una llamada de seguimiento. Una alerta que se activa antes de que el problema sea mayor.

Lo que más valoran: sentirse acompañadas

Más allá de los datos técnicos, el balance deja un mensaje claro: lo que más valoran las personas usuarias es la sensación de seguridad y tranquilidad. Saber que, ante cualquier incidencia, hay un equipo profesional al otro lado. Sentir que no están solas. El proyecto ha reforzado así un modelo de atención centrado en la persona, que apuesta por prevenir situaciones de riesgo y retrasar la institucionalización, permitiendo que cada persona continúe su proyecto de vida en su propio hogar.

‘Apoyos Tecnológicos Conectados’ está financiado a través de las subvenciones de los programas de interés social con cargo a la asignación tributaria del 0,7 % del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades del Gobierno de Aragón.